PASTORA GALVÁN con David El Galli y Moi de Morón, al cante y Paco Iglesias a la guitarra

Sábado 13 de diciembre 2025, 21 h
Restaurante Mare Nostrum
Colaboración:desde 15€ +GG

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El baile de Pastora Galván lo demarcan variadas influencias que han sido en su vida. Naturalmente, por un lado es el suyo un baile de instinto de arrabal, que llama a que no se pierdan los ambientes corraleros de su Triana, antes de que la fueran a desnaturalizar. Los conoció bien de chica, entre la academia de sus padres y la sala La Trocha. Por eso, el decir desafiante, su ‘Yo soy’, tiene importancia en su discurso, marcando con fuerza original su procedencia, algo que le dio fama con espectáculos tan nombrados en su carrera. La inevitable influencia, por vivencias y cercanía, de Israel Galván será una segunda componente estable de su danza (‘La Francesa’, XIV Bienal de Sevilla; ‘Pastora’, Festival de Jerez, 2009). Aún así, visto en conjunto, el baile de Pastora no deja nunca de ser lineal y “puro”, expresivo y aterrado, en el estilo de sus cercanas Concha Vargas, Manuela Carrasco o La Farruca. Acompañada por voces y guitarras que le “despierten el alma”, aborda los palos de carácter y los desarrolla a su modo, mandando a un lado aquellos que se quedan a medio camino o en exceso melifluos.

David ‘El Galli’. La afanosa búsqueda del flamenco define la carrera de David Sánchez Medina. Así era en la Barcelona en que nació. En Morón desde sus diez años, ya tenía a su alcance lo que buscaba, y con los 40 ó 50 duros que podía reunir con los amigos cruzaba las campiñas para plantarse con reverencia ante los viejos. Sus facultades vocales, expresivas y rítmicas para lucir a bailaores hicieron el resto: Antonio Canales y Cristina Hoyos lo arrancaron del Tablao Cordobés antes de los veinte, a recorrer mundo. Hoy, con treinta años acompasando a todos los maestros, su afición sigue intacta.

Miguel Rosendo entró al flamenco, por así decirlo, lateralmente. No se diría, escuchando su voz de carácter y el eco rotundo que evoca. Curiosamente, andaba unos años por Japón cuando empezó a develársele el sentido de las piezas de un flamenco hasta entonces sólo latente. Siendo él de Cádiz, su cante se sirve, sin embargo, de cualquier fuente, lo que amplía horizontes a los bailaores. En su espectáculo ‘D’atrás p’alante’ (2023) mostró su propia evolución hacia la intimidad del cante.

Paco Iglesias

Sobrino nieto de Melchor de Marchena, aunque eso él no lo supiera hasta que ya la sonanta se adueñaba de él, son sus hermanos los que le inician en el toque. Ha tocado para Manuela Carrasco, Compañía Andaluza de Danza, Compañía de Cristina Hoyos, Antonio Canales, El Farru, El Grilo, Angelita Vargas, entre otros muchos.