1963 | Francisco Rovira Beleta | 87 minutos
Ambientada en el barrio del Somorrostro de Barcelona, la historia sigue a Juana, una joven gitana del clan de los Zorongos, y Rafael, hijo de la familia rival de los Tarantos. Entre ambos nace un amor prohibido e imposible, obstaculizado por el odio ancestral que enfrenta a sus familias desde generaciones atrás.
Al igual que un Romeo y Julieta gitano y flamenco, los dos jóvenes intentan vivir su amor en medio de la hostilidad de sus respectivos clanes, la pobreza del barrio y las leyes no escritas de su comunidad. La tragedia es inevitable cuando el destino y el orgullo familiar se imponen sobre los sentimientos.
Los Tarantos es una obra singular y apasionante del cine español de los años 60. Rovira Beleta logra algo difícil: fusionar el drama social con el espectáculo flamenco de manera orgánica, sin que uno devore al otro.
Lo más destacado de la película:
– El flamenco como lenguaje narrativo. Los bailes y cantes no son números de relleno, sino que expresan los conflictos, las emociones y el destino de los personajes. Es el alma misma del relato.
– Carmen Amaya, en uno de sus últimos papeles cinematográficos, ofrece una actuación descarnada y memorable. Su presencia en pantalla es magnética e irrepetible.
– El realismo del entorno. La película fue rodada en el barrio del Somorrostro, un asentamiento chabolista junto al mar en Barcelona, lo que le otorga una autenticidad documental impresionante y un valor histórico añadido, pues ese barrio ya no existe
– La fotografía en blanco y negro de Manuel Berenguer captura con gran sensibilidad la vida marginal y el universo gitano de la época.
Fue nominada al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa en 1964, un reconocimiento excepcional para el cine español de aquella era. Es considerada hoy un documento cultural imprescindible sobre la cultura flamenca y la vida gitana en la España de posguerra.
Presentación del libro de José Francisco Ortega Castejón